9 consejos para correr los 17.5km de la Isabel de Torres

Se aproxima la fecha definitiva para correr los 17.5 kilómetro de la Isabel de Torres en Puerto Plata. El día de ayer (27 de octubre) hicimos la ruta con la finalidad de ver cómo estaba y los retos que pudiéramos tener en el presente año. Cerca de la mitad del camino ya está señalizado, por lo menos todo lo que se corresponde al paso de subida y bajada inicial en la montaña. Vivimos una experiencia interesante y un poco dura. La misma nos ayudó a fraguar una serie de recomendaciones que a continuación iremos desglosando para todos.

1. CONDICIONES CLIMÁTICAS. Lo primero a considerar para prepararnos para carrera es prever las dificultades derivadas de las diferentes condiciones climáticas que pudieran amenazar nuestro desempeño. Esta carrera se ha realizado con anterioridad, pero en verano. En esta ocasión creo que será la primera vez que se haga a mediados de otoño, por lo que el clima será un factor importante en su desarrollo.

LLUVIA. Lo primero es la lluvia. Se dice en Puerto Plata que en la loma llueve los primeros quince días del mes de noviembre. Como la carrera es el día diez, al menos que el cambio climático se interponga en el camino de la sabiduría popular, habrá de llover en algún momento del día. Por eso, el que no se quiera empapar, debe colocar en su mochila su cortavientos. Además, aunque no llueva el mismo día ni en los anteriores, es muy probable que el suelo esté húmedo y resbaloso, porque en meses como noviembre la montaña preserva la humedad de su suelo.

NEBLINA. También es probable que nos encontremos en medio de la neblina de la mañana, especialmente en las dos subidas a la montaña. Para manejarnos en la neblina no hay más que estar súper atentos a donde colocamos nuestros pies, seguir las señalizaciones e ir despacio.

FRÍO. El frío de la montaña Isabel de Torres no es para morirse, pero si alguien sufre con unas temperaturas que anden entre los 22 y los 26 grados, pues que vaya preparado para ello.

2.CALZADO. El calzado para correr en montaña está como un artículo sugerido en las normativas de la carrera. No es obligatorio. Sin embargo, una persona que haga esta carrera con unos tenis para correr asfalto, corre el riesgo de lastimarse seriamente. Especialmente en la bajada que nos lleva de la montaña hasta San Piñé, donde están las casaberas.

3. CAMINAR O CORRER. Esta es una carrera de mucho caminar y de poco correr para la mayor parte de nosotros. En la primera gran bajada de la montaña tendremos la tentación de correr, pero es peligroso hacerlo, pues el suelo cubierto de hojas secas escode un trillo pedregoso. El que desee correr con gusto puede hacerlo desde los casabes hasta comenzar a subir otra vez después del río que baja de La Berenjena, tramo en el que, casi seguro, se vea obligado a reducir la velocidad o necesariamente caminar hasta la meta.

4.BASTONES. El uso de bastones es de gran ayuda, tanto para las subidas como para mantener el equilibrio en las bajadas.

5.LICRAS LARGAS. Es recomendable el uso de licras largas porque el camino de la montaña está plagado de las poco amigables pringamozas.

6.SEÑALIZACIONES. En esta, como todas las carreras de trillo, es imprescindible estar atentos a las señales colocadas por los organizadores. No será agradable estar perdidos en esa montaña, en donde no hay ni colmados ni vecinos.

7.ABAJO O ARRIBA. Solemos ver durante mucho tiempo para abajo cuando el camino se ve intrincado y tenemos por delante muchos obstáculos. Hay que alternar el movimiento de la cabeza. De vez en cuando vemos un poco para arriba, no sólo para darle seguimiento a las señales, sino porque también hay ramas con las que pudiéramos lastimarnos.

8.CALMA. Hay que tomarse la carrera con calma, sin desesperación, porque es bastante técnica, se subirán muchos metros de altura que nos sacarán el aire y la energía, si no sabemos administrarnos bien.

9.HIDRATACIÓN. Recordemos, finalmente, que la carrera se considera ecológica y, por ende, no se repartirán botellas ni vasos plásticos, por lo que cada quien debe llevar su potes reusables. Suerte, entonces, y nos vemos el día 10 de noviembre en la falta de la montaña.

Correr los 100km del Caribe. Segunda entrega

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NUESTRO INTERIOR

Todo comienza en nuestro interior. El acto de correr, también. Y comienza con los mensajes que nos dirigimos a nosotros mismos y, de los cuales, a veces, no somos conscientes. Para correr los 100km del Caribe es vital respondernos un par de preguntas que nos afectan física y psicológicamente, y que ponen al descubierto eso que nos decimos calladamente. La primera pregunta es, evidentemente, porqué lo hacemos. Definir nuestros motivos devela las razones por las cuales nos proponemos sudar durante cinco días y gastar la cantidad de dinero que gastaremos. Lo ideal es encontrar motivos nobles para hacerlo y, si no los hay, al momento, inventarlos.

La segunda pregunta que debiéramos respondernos se refiere a eso que, en concreto, queremos conseguir en la carrera. Objetivos, para esta carrera, podrían ser, por ejemplo, llegar entre los primeros tres finalistas, ser los primeros en nuestra categoría, compartir con nuestros amigos, viajar por ciudades que nos gustan, conocer lugares hermosos y así por estilo. Mi meta, en particular es ésta: correr 10 kilómetros un día después de terminar los 100km del Caribe. Es decir, el lunes siguiente, ya en Santiago, quiero correr 10 kilómetros como si nada, sin molestias y a buen ritmo. Lo que busco detrás de este objetivo es cuidar de mí lo más posible, porque me interesa más tener una larga vida de corredor, que un momento breve de éxito que me deje incapacitado para realizar el deporte de que me apasiona.

 

CONOCER LAS REGLAS

Es importante leer con cuidado las normas de la competencia. Todo está desglosado con detalle en la página de los 100km del Caribe. Al hacerlo, nos vamos a librar de sorpresas desagradables en lugares en los que, probablemente, no tendremos acceso a lo que se nos exige. Por ejemplo, los organizadores piden llevar, durante las carreras, un silbato o, dependiendo de la distancia, un mínimo de dos litros de agua encima.

Al leer las normas, me enteré que está prohibido correr con sandalias o cualquier tipo de calzado abierto. Los organizadores no explican porqué, pero sí lo especifican. Para mí fue importante leer este detalle porque tenía en mente correr la tercera y la quinta etapas con sandalias, ya que en las mismas no se cruzan ríos y a mí me gusta correr en ellas.

 

CALZADO Y VESTIMENTA

Es importante tener a mano más de un par de tenis de trillo. Si fuera posible, uno por carrera, ya que al final de cada una los tenis estarán o muy sucios o muy mojados. También existe la posibilidad de que se rompan. Esto es especialmente importante para las personas que no viven en ninguna de las ciudades en las que se realizará el evento porque podría hacerse difícil lavar y secar unos tenis de un día para otro en una ciudad en la que estamos de paso.

Las medias, como es sabido, no deben tener algodón, porque este tejido retiene el sudor y el agua, y favorece el nacimiento de ampollas y llagas.

En cuanto a los pantalones, me gusta que tengan bolsillos porque así tengo departamentos cercanos a las manos para colocar comida y geles. Correr en trillos no es lo mismo que hacerlo en competencias de asfalto, en donde usted puede tener puntos de hidratación cada cinco kilómetros y no necesita llevar ni un termo de agua. También debe observar que los pantalones no retengan ni sudor ni agua. Hoy corrí con unos pantalones que, luego de 10 kilómetros, comenzaron a caérseme en las bajadas porque se pusieron pesados con el sudor cargaban. Esos no van para los 100km del Caribe.

Un protector solar es esencial. Especialmente para la cuarta etapa, en donde se estará corriendo por más de cinco horas bajo el sol.

Si ha de correrse con el chip de los que se atan al calzado, hay que cuidarlos y saber siempre en el lugar en el que se guarda para evitar contratiempos.

Lleve banditas para curar heridas, llagas y ampollas en un bolsillo durante cada etapa.

Lo demás, lentes, gorras, artículos con compresión, me parecen opcionales y dependerán del gusto de cada cual.

 

COMIDA Y BEBIDA

Hoy, bajando la Loma del Chivo, me dijo Nick que, en carreras de larga distancia (los 45 km de la cuarta etapa, por ejemplo), trata de comer todo cuanto pueda, la mayor parte del tiempo, y tiene sentido. Lo ideal es, al menos 100 calorías por hora, porque corriendo, como se sabe, se consume bastante y el cuerpo necesita tener de dónde halar los nutrientes o te obliga a detenerte de puro agotamiento. Para los 100km hay que llevar las barras energéticas y todos los geles que se consideren necesarios.

Yo, además, llevo pastillas de sales porque conozco mi cuerpo y sé que después del kilómetro veinte ya he expulsado sodio y potasio como para repartir en cubetas. Si no repongo esos minerales, las piernas se me trancan y no puedo ni caminar.

Usted debe escoger los sistemas de hidratación que le son más cómodos. Yo, por debajo de los 12 kilómetros, con un termo de 20 onzas tengo suficiente. Por encima de esa distancia, llevo mi mochila con dos litros de agua. Cada sistema tiene sus ventajas y desventajas. Elija siempre lo que le resulte más cómodo para cada momento.

Durante la competencia, hay que beber agua antes de que nos asalte la sed. Si comenzó a tener sed porque ya tiene una hora sin probar agua, tal vez no termine la carrera por deshidratación. Y usted dirá: “!pero yo bebí muchísima agua anoche y minutos antes de la carrera!” A usted que dice eso le recuerdo que los seres humanos no son como los camellos, no almacenamos agua, por lo que hay que irla reponiendo en la misma medida en la que la vamos perdiendo por la orina y el sudor.

 

TENER UN PLAN

Es bueno tener un plan para realizar esta carrera de cinco días con éxito. Les contaré el mío, que es de lo más simple en el mundo. Mi plan es hacer toda la carrera en un negative Split, como si las cinco carreras fueran una sola. Comenzaré el primer día despacio y procuraré aumentar la intensidad paulatinamente día por día, siempre reservando lo mejor para el día siguiente. Esto cobra lógica cuando vemos que la distancia más larga habrá que correrla casi al final, en el cuarto día. Me parece que hay que guardarse para la cuarta etapa, conservar nuestras fuerzas para entonces, porque en ese día se realizará el único ultramaratón de toda la competencia y, hermanos, un ultra es un ultra.

 

SUBIR Y BAJAR

Este tipo de competencias, las de trillo, consisten, básicamente, en saber subir y en saber bajar, porque de eso se tratará, de subir muchas lomas y de, luego, bajarlas. Estar conscientes de esto es importantísimo por muchas razones, una de ellas son sus rodillas y su pelvis. La mayor parte de los corredores suelen caminar las subidas y correr en las bajadas. Sin embargo, si usted no confía en sus rodillas, tendones, pelvis y tobillos; si ha tenido molestias o lesiones resientes en alguna de estas partes del cuerpo, debiera hacer justamente lo contrario, correr las subidas, todo cuanto pueda y, más adelante, caminar las bajadas, en especial si el grado de inclinación es pronunciado. Pienso de este modo porque el impacto que reciben nuestras caderas y piernas se duplica en las bajadas y, por ello, será más fácil que se lesione. Si aún no ha leído o escuchado nada de cómo subir y bajar montañas, es bueno que investigue ahora mismo, porque si no… bueno.

 

CELEBRAR

Sin duda, lo mejor de correr es compartir con la gente que, como uno, corre. Y compartir, no sólo corriendo, sino también celebrando. Por eso, lo verdaderamente excepcional de todo lo que nos espera en los próximos días será eso, una celebración de cinco jornadas. Una celebración larga y memorable como para contar nuestros nietos, si algún día los tenemos.

Caravana de trilleros

Two attractive young women in a convertible car

El domingo entrante iremos, como niños buenos, uno detrás del otro, cada cual en su vehículo hasta el punto en donde iniciará el Trillo Navideño del presente año. Nos encontraremos en el cuartel de la policía de Jacagua a las 7:30am. Luego, partiremos todos juntos hasta el lugar desde donde comenzaremos a correr, unos 10k más arriba. Allí iniciará la divesión. Síííííí.

No has visto nada

Runner athlete running on forest trail

Tú crees que lo has visto todo, que lo has vivido todo pero, si no participas de “Aventura en la Presa 2015”, te habrás perdido de una buena porción de lo que puede ofrerte la vida. Ya sabes. 13 de septiembre. Sólo 100 corredores y una experiencia inolvidable.

El que camina, gana

Sun rays shining through the trees on an empty lane in the forrest.

Algunos interesados, aunque dudosos, se han acercado a nosotros para preguntar si se puede caminar en el próximo evento a celebrarse en la Presa de Taveras y a todos les hemos dado la misma respuesta, sí, claro que pueden. De hecho, las probabilidades de que un caminante disfrute más del evento que la suma de todos los corredores son altas. Esto es así porque podrá aprovechar mucho más de la riqueza del medio, del paisaje que abarcarán sus ojos sin la prisa del que quiere llegar primero. Los esperamos a todos, al que quiere correr y al que quiere caminar. Unos llegarán antes y otros después, pero llegarán. El que corre por trillos y ama la naturaleza entiende de esto y no se preocupa por el puesto en el que va. Sabe que va, y eso es lo importante.

“Aventura en la Presa 2015”. Sólo 100 corredores y una experiencia inolvidable.

 

Porqué José Rubiera ganó los 10k del Búho

jose rubiera

La imagen que usted ve más arriba fue tomada por el fotógrafo de 3Sportview durante la última edición de los 10k del Búho en la ciudad de Santiago. En la misma, José Rubiera, el ganador de la competencia y, además, aquel que implantó un nuevo record al acortar la distancia en un formidable tiempo de 32:33 minutos, hace su entrada triunfal. Entra como un rayo y hace unos últimos doscientos metros impresionantes. Esta foto evidencia porqué Rubiera ganó la carrera y porqué los corredores élite suelen llevarle tanto tiempo en cualquier competencia a los que no lo son y, además, porqué llegan tan relajados a la meta. Sólo mencionaré dos aspectos de la mecánica de Rubiera y, para ello, me centraré en sus dos piernas.

Pierna izquierda (“Hip extensión”).

La pierna izquierda de Rubiera dibuja algo que se suele llamar extensión de cadera o “hip extension”. Se logra cuando la persona tiene el suficiente grado de elasticidad para que la pierna que va detrás se extienda como se ve en la imagen. Rubiera logra poner su pierna izquierda muy atrás, casi con la intención de ponerla paralela al suelo mientras la parte alta de su cuerpo se mantiene estable. Póngase de pie un momento y, sin inclinarse hacia adelante por la cintura, trate de levantar cualquiera de sus piernas hacia atrás sin doblarlas. Notará que se endurecen sus glúteos y sus “hamstrims”, los músculos de la parte de atrás del muslo. Esto le dirá que, entre otras cosas, para usted lograr esa extensión de cadera tendrá que, como José Rubiera, tener unos glúteos y unos hamstrims de acero. Pero, ¿por qué es importante lo que mencionamos? Sencillo, mayor sea el grado extensión y flexibilidad del corredor, mayor será el terreno que el mismo cubra entre una pisada y otra. Si pudiéramos medir el espacio que cubrió Rubiera entre una pisada y otra en esos últimos doscientos metros, nos asustaríamos.

Por la extensión de la pierna que se ve en la foto, sin embargo, no se puede concluir que Rubiera se esté “empujando”. Correr, por lo menos correr bien, no es empujarse, sino dejarse caer en muchas caídas consecutivas bien controladas. Haga la prueba. Párese nuevamente y comience a saltar en un solo pie y mire a ver si puede llegar a los quince minutos haciéndolo; luego cambie de pie y haga lo mismo con el otro durante quince minutos más. Esos serán treinta minutos infernales. Correr bien no es matarse empujándonse hacia adelante, como si fuera cosa únicamente de músculo –que también lo es, no me malinterpreten-, es dejarnos caer para que la gravedad nos mueva.

Pierna derecha (centro de gravedad). Como podrá ver, el talón de la pierna derecha de Rubiera va camino a tocar el glúteo del mismo lado. La gente suele creer que ese pie debiera ir delante porque entiende que, correr, es colocar un pie delante del otro, lo cual es errado. El pie de la pierna que guía el camino debe buscar, con el talón, el glúteo de su mismo lado. De ese modo, cuando la pierna caiga, el pie quedará debajo del centro de gravedad del corredor, no delante, ocasionando que la persona en lugar de deslizarse con suavidad, se frene. A esto es a lo que se llama “overstriding”, causa de muchísimas lesiones que, con este sólo cambio, se pudieran evitar. El corredor común suele lanzar el pie delante de su cuerpo para avanzar y no hace otra cosa más ir frenándose, convirtiendo su recorrido en un gasto de energía inmenso e innecesario, además de los riesgos que representa para su salud. Mire la imagen de alguien no está corriendo bien.

young woman running on sunrise beach

Esta chica se lastimará la cadera y las rodillas, como mínimo. Cada vez que su pie caiga en el suelo, como lo dije antes, se estará frenando, porque cae con el talón y muy adelante de su cadera y centro de gravedad.

Hasta aquí llego, aunque la imagen se preste para mucho más. Dejo el espacio abierto que todos aporten con sus conocimientos y completen mis ideas.

Nota trail: la imagen de José Rubiera es cortesía de 3sportview.com

No sabes quién eres hasta que no sales a buscarte

Man running in the foggy countryside near a windmill.

Iba de camino a Santo Domingo para participar, a las 6:30am del día siguiente, en los 25K de la Olla de Presión y me preguntaba qué estaba haciendo. Detrás había dejado a mi familia y sentía una mezcla confusa de sentimientos. Las chicas no quedaron contentas conmigo. Ninguna entendía la razón por la cual las abandonaba de un día para otro por querer correr. Yo mismo estaba en una situación que no me permitía dar una explicación de peso, algo que fuera verdaderamente razonable. Tenía que admitirlo, la decisión de correr tenía poco que ver con los dictámenes de la razón. Era, tomando un atajo con las palabras, un impulso emocional del que me costaba desprenderme porque, en el fondo, tampoco quería hacerlo.

Cierto que las emociones son poderosas y nos mueven a actuar, sin embargo, no por ello se escapan del análisis científico o de la mirada de aquel al que le gustan las ciencias y ve números donde los demás ven hojas. Yo ando por ahí, en ese grupo indefinido de energúmenos. Y, bueno, la emoción iletrada no podía serlo todo. Había algo más, algo grande o pequeño, ridículo o sublime que se movía en esas aguas internas y, ya tranquilo, todavía cansado de la carrera, llegué a entender de qué se trataba. Se los diré.

Tan sólo por comenzar a correr, sé que puedo hacerlo. Yo no sabía que podía correr 10k, hasta que lo hice; no sabía que podía correr 21k, hasta que lo hice; tampoco sabía que podía correr 25k, hasta que me enfrenté a ese trillo. Ahora mismo yo no sé hasta dónde puedo llegar ni cuánto puedo mejorar en tiempo ni en distancia. Porque mi mejor yo está ahí, a unos pasos, en ese cercano futuro, pero tengo que salir a buscarme y, como podrán deducir, lo haré corriendo, sudando, entregado, porque quiero saber quién soy, de qué estoy hecho, hasta dónde puedo llegar cuando yo mismo no me pongo obstáculos mentales.

Nota trail: Es prácticamente imposible predecir el futuro. Podemos mejorar como, también, torcernos un tobillo en el intento. Ayuda muchísimo aprender de los demás, preguntando, leyendo, consultando. Esto es, digamos, la técnica de sentarse a los pies del abuelo a escuchar todo lo que ha aprendido en la vida, con tal de no caer en los mismos baches que él cayó. También ayuda nunca dar por hecho que poseemos la mejor forma de correr del mundo y, por ende, cerrar la puerta a una mejoría. Todo lo que nos haga mejores, sea bienvenido, que con ello se alejan los males y se abre a nuestros ojos un horizonte verdadero, de esos no tienen fin y se ríen a carcajadas de quienes intentan medirlos.